domingo, 25 de septiembre de 2011

Futuro Prospero

Siguiendo con sus clases como todos los días, y con todos sus sueños por delante como cualquier ser humano, Ricardo con la edad de 16 años, es muy dedicado a sus tareas de la escuela como a las de su casa.

A las 4.30 de la mañana se levanta para ayudar a su madre-soltera a preparar los insumos para que  puedan  servir los mejores emolientes de la zona; espera a que abra la panadería y pueda así recoger los panes que con mucho esfuerzo los corta para luego ponerle las tortillas, los camotes, el queso, el lomo saltado que lo prepara con la ayuda de su madre, esto lo repite todos los días de lunes a viernes y los domingos por la mañana igual, ya descansa por la noche.

Todo iba muy bien, cuando la madre enfermó, empezaron de nuevo los dolores y ya no sentía las manos como todos los días, no podía ni siquiera cortar el queso para que lo vierta en el pan, eso lo preocupo a “Ricardito” como lo llamaba su mamá; ya que semanas atrás se percato que le dolían las manos y que no quería ir al médico por no tener los medios para pagarlos y por el temor de lo que le pueda decir el doctor.

Gracias a la no-precaución de su madre, le diagnosticaron Artritis severa en los brazos, logrando que no pueda trabajar.

Ricardo apenas supo el diagnostico se retiro de la escuela y empezó a apoyarla como todas las mañanas pero ahora él forzosamente se vuelve el hombre de la casa, el sostén de su madre y hermanito de 6 años, ya que no tienen a un padre que los apoye y así  lograr pagar los gastos de las medicinas que su madre con mucha urgencia necesita.

La verdad que por más apoyo que le quiera dar a su madre, siente la carga de tener que valerse por sí mismo y que él no esperaba que fuera tan temprano. Pero lo que ayuda es la personalidad que tiene como luchador y como emprendedor, es así como todos los de la zona lo conocemos ya que tiene una muy buena sazón para con los preparados como “El Emoliente”, “La Quinua con Maca” y los más ricos sanguches-emolienteros de todo Barranco.

Es así como hoy en adelante trabaja arduo para ayudar a la casa y lograr tener unos ahorros para luego empezar los estudios que tanto anhela y desea terminar, ya que quiere tener el título de Abogado Penal.

Es para mí un gran ejemplo ya que como se dice “sin saber leer y escribir” él logra salir adelante y mostrar siempre una sonrisa como si no pasara nada.

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